Monday, April 4, 2016
Canciller chileno cree que Bolivia optó por la ‘hostilidad’
El canciller chileno, Heraldo Muñoz, lamentó este lunes que Bolivia haya optado por la "hostilidad", luego de que La Paz anunciara que sumará una nueva demanda contra Santiago ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por el uso de las aguas de un río.
"Está claro que tienen una postura de hostilidad en vez de una de cooperación", dijo Muñoz en una conferencia en la Universidad de Miami, en esta ciudad del sureste de EEUU.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció que acudirá a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para pedir la restitución de derechos sobre el Silala, que según La Paz no sería un río internacional, sino manantiales que brotan en territorio boliviano y que fueron canalizados artificialmente para dirigirlos hacia Chile.
Bolivia tramita otra demanda contra Chile desde 2013 para lograr una salida soberana al mar, que perdió en una guerra a fines del siglo XIX.
Santiago "se defenderá en la corte", garantizó el canciller Muñoz.
"Desafortunadamente, Bolivia eligió el camino de la confrontación y las demandas, y cambió sus posturas en ambos casos con respecto a las que mantenía hace 100 años", dijo Muñoz, que afirmó no obstante que Chile "siempre estará listo para dialogar".
Chile afirma que todos los conflictos limítrofes bilaterales quedaron resueltos con el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1904.
Chile y Bolivia rompieron relaciones diplomáticas en 1978.
Por otro lado, Muñoz se refirió a los diálogos de paz que adelanta el gobierno de Colombia con los grupos guerrilleros, tras medio siglo de conflicto, que el gobierno chileno apoya en calidad de país acompañante, en el caso de las negociaciones con las FARC, y de garante, en las que se realizan con el ELN.
"Pensamos que la paz está al alcance y Chile se encuentra dispuesto a colaborar en la etapa posconflicto", agregó Muñoz.
Insulza ve ‘bien difícil’ sentarse a negociar con Bolivia de darse un fallo favorable en la CIJ
En caso de que Bolivia gane el juicio marítimo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) “sería bien difícil” que nos sentáremos a negociar “después de todas las barbaridades que han dicho sobre nosotros”, advirtió el agente chileno ante la corte, Miguel Insulza, en medio de una compleja situación bilateral tras anunciarse una nueva demanda, esta vez por el uso ilegal de las aguas del Silala.
“Vamos a ponernos en un caso de que le fuera bien en la Corte. Si le fuera bien, quiere decir que la Corte diría que está bien que Chile negocie con Bolivia, que es bueno que Chile negocie con Bolivia, aunque no va a prejuzgar sobre el resultado la Corte. Eso significa sentar en una mesa a Chile y Bolivia y, desde luego, sería bien difícil que nosotros nos sentáramos en la mesa después de todas las barbaridades que han dicho sobre nosotros”, afirmó.
Bolivia instauró en 2013 una demanda contra Chile ante la CIJ para que honre sus compromisos hechos a lo largo de la historia de negociar una salida soberana al Pacífico. Los jueces internacionales decidieron el 24 de septiembre de 2015 reafirmar su jurisdicción en el caso frente al recurso chileno que intentó que el proceso no sea sustanciado. Ahora deben presentar su contramemoria.
"Estoy de acuerdo en que efectivamente lo que el presidente (Evo) Morales y su gobierno han hecho es exactamente lo contrario a lo que deberían hacer para sacar algo”, sostuvo Insulza en conversación con el programa El Primer Café de radio Cooperativa de Chile, donde se puso en debate el anunció del Mandatario boliviano de demandar otra vez a Chile ante La Haya por el desvío de las aguas del Silala.
"Ese es un problema complicado para ellos y muchos bolivianos se dan cuenta. Si leen la prensa boliviana, hay muchos que plantean eso. 'Cuidado, que tenemos que negociar con Chile', lo dicen a cada rato los expertos. Entonces, estoy de acuerdo en que no se han hecho un favor con esto", manifestó Insulza, quien en noviembre de 2015 asumió la función de Agente de Chile ante la CIJ para el tema de la demanda marítima.
Una comisión, acompañada de medios de comunicación, visitó el 28 de marzo la zona de Quetena Chico, lugar de los bofedales en Potosí, para mostrar que las aguas que fueron desviadas por Chile no provienen de un río sino de manantiales que nacen y mueren en territorio nacional. El gobierno de Michelle Bachelet anunció una contrademanda por considerar que tiene derecho sobre el recurso.
Una empresa de ferrocarriles chilena pidió permiso en 1908 a la Prefectura de Potosí para usar las aguas manantiales, concesión que fue revocada y que es expuesta como una de las pruebas que demuestran la propiedad boliviana sobre el recurso hídrico. El presidente del Senado, Alberto Gonzáles, afirmó el 29 de marzo que Chile debería más de $us 1.000 millones.
Morales explica a embajadores argumentos que respaldan defensa legal del Silala
El presidente Evo Morales explicó el lunes a embajadores acreditados en el país y representantes de organismos internacionales los argumentos que tiene el Gobierno de Bolivia para defender en tribunales internacionales las aguas del Silala.
El vicecanciller Juan Carlos Alurralde, al término de la reunión que se desarrolló en Palacio de Gobierno, dijo: "Se hizo presente al cuerpo diplomático todos los argumentos que muestran que esta demanda no es artificial o artificiosa como sugirieron sino hay argumentos de peso, contundentes, históricos, jurídicos y técnicos".
Alurralde ratificó que son "irrefutables" los argumentos que maneja Bolivia para afirmar que el Silala no es un río internacional, tomando en cuenta que se constató la habilitación de canales artificiales para que el flujo de esas aguas se dirija hacia Chile.
"Esto es absolutamente no es un río internacional, por eso es importante el diálogo bilateral (Bolivia-Chile) acudir a las instancias que por derecho hemos creado los países para resolver en paz y armonía nuestras divergencias", apuntó.
Dijo que se presentó al cuerpo diplomático las imágenes de la visita que se realizó al Silala la pasada semana con periodistas nacionales e internacionales, para verificar que las aguas nacen en manantiales y que Chile ejecutó obras civiles para llevar esas aguas a su territorio.
El vicecanciller Juan Carlos Alurralde, al término de la reunión que se desarrolló en Palacio de Gobierno, dijo: "Se hizo presente al cuerpo diplomático todos los argumentos que muestran que esta demanda no es artificial o artificiosa como sugirieron sino hay argumentos de peso, contundentes, históricos, jurídicos y técnicos".
Alurralde ratificó que son "irrefutables" los argumentos que maneja Bolivia para afirmar que el Silala no es un río internacional, tomando en cuenta que se constató la habilitación de canales artificiales para que el flujo de esas aguas se dirija hacia Chile.
"Esto es absolutamente no es un río internacional, por eso es importante el diálogo bilateral (Bolivia-Chile) acudir a las instancias que por derecho hemos creado los países para resolver en paz y armonía nuestras divergencias", apuntó.
Dijo que se presentó al cuerpo diplomático las imágenes de la visita que se realizó al Silala la pasada semana con periodistas nacionales e internacionales, para verificar que las aguas nacen en manantiales y que Chile ejecutó obras civiles para llevar esas aguas a su territorio.
Morales: Chile debe reconocer que vertientes del Silala son de Bolivia
PRESIDENTE EVO MORALES.
El tema de las vertientes del Silala y el anuncio de una nueva demanda está presente en los últimos discursos del presidente Evo Morales, quien dijo ayer que en el juicio internacional contra Chile por el uso arbitrario del líquido, ese país debe reconocer al Silala, con sus vertientes y bofedales, como boliviano y pagar por el uso de este recurso.
“Si Chile nunca nos ha devuelto ni ha reconocido las aguas del Silala, ahora con una demanda tiene que reconocer, porque las aguas del Silala son de Potosí y de los bolivianos”, afirmó el Jefe de Estado, en un acto de entrega de proyectos en el municipio de Tomave del departamento de Potosí.
La autoridad deploró que el recurso hídrico en la actualidad esté en manos de empresas privadas colombianas que venden el agua a mineras chilenas, privadas y estatales. En todo ese arreglo comercial, Bolivia, que es propietaria de las aguas de Silala, no recibe absolutamente nada, ningún tipo de paga.
“No es posible que una empresa colombiana venda las aguas del Silala a empresas mineras chilenas. Nuestra agua se lo venden colombianos a chilenos”, cuestionó Morales.
Especialista Diana Borelli Demanda por manantiales del Silala debe ser concreta
La nueva demanda que presentará Bolivia contra Chile ante tribunales internacionales por el uso ilegal de las aguas de los manantiales del Silala debe ser concreta y continua, es decir 365 días al año y posicionar el tema como una política de Estado, tal como se hizo con la demanda por soberanía marítima, según la experta en Derecho Internacional, Diana Borelli.
“Al hacer la demanda, Bolivia tiene que plantear claramente qué quiere hacer. Habrá que especificar claramente si se presenta esa demanda para que Chile pague lo que nos debe por robarse esas aguas, y otro aspecto que se debe tomar en cuenta es que como país soberano y dueño de las aguas de debe definir qué hacer con ellas para beneficiar a la población de la región o incluso cortar el curso artificial de esas aguas que ahora van a Chile. Si se toman acciones claras, tal vez vendrán propuestas claras del gobierno de Chile”, planteó en contacto con EL DIARIO.
El 23 de marzo de 2016 fue la fecha que eligió el presidente Evo Morales para anunciar una posible nueva demanda contra el gobierno de Michelle Bachelet por el uso impago de las aguas de los manantiales del Silala que se encuentran en el cantón Quetena, provincia Sur Lípez del departamento de Potosí, aproximadamente a unos 10 kilómetros del límite que marca la frontera con el vecino país.
Para Borelli la decisión del Gobierno boliviano es adecuada y la toma en el marco de la soberanía como Estado y no tiene relación con la otra demanda boliviana contra Chile que se ventila ante la Corte de La Haya por soberanía marítima. Ambas son distintas.
“El accionar del Gobierno en esta temática del Silala me parece buena, solo hay que esperar que sea continua y no solo un tema para desviar la atención a otros temas internos (…) Es una buena estrategia boliviana porque al mismo tiempo que Chile prepara la contramemoria por el tema marítimo, deben también trabajar en este otro tema”, afirmó la especialista.
Sin embargo, así como la decisión es acertada, los pasos para concretar la misma deben ser también enfocados en lograr el objetivo trazado, es decir, poner el tema de las vertientes del Silala en agenda permanente.
“La temática del Silala también se tiene que poner en agenda los 365 días del año y hacer ver a la comunidad jurídica internacional que hay un robo de los recursos naturales, en este caso, el agua que en la actualidad es uno de los recursos más valiosos para la sobrevivencia de la humanidad”, afirmó.
NO ES PERJUDICIAL
“La nueva demanda boliviana por el Silala no tiene relación con la demanda judicial que los jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya están tratando, por lo tanto, no alterará ni perjudicará a esta nueva demanda boliviana”, dijo Borelli.
“Bolivia como cualquier país con soberanía puede iniciar una demanda ante la Corte Internacional de Justicia o tal vez ante alguna otra instancia internacional, lo puede hacer por más que se esté tratando la demanda de la cuestión marítima. No va afectar porque son dos cosas o temas distintos”, recalcó.
“Al hacer la demanda, Bolivia tiene que plantear claramente qué quiere hacer. Habrá que especificar claramente si se presenta esa demanda para que Chile pague lo que nos debe por robarse esas aguas, y otro aspecto que se debe tomar en cuenta es que como país soberano y dueño de las aguas de debe definir qué hacer con ellas para beneficiar a la población de la región o incluso cortar el curso artificial de esas aguas que ahora van a Chile. Si se toman acciones claras, tal vez vendrán propuestas claras del gobierno de Chile”, planteó en contacto con EL DIARIO.
El 23 de marzo de 2016 fue la fecha que eligió el presidente Evo Morales para anunciar una posible nueva demanda contra el gobierno de Michelle Bachelet por el uso impago de las aguas de los manantiales del Silala que se encuentran en el cantón Quetena, provincia Sur Lípez del departamento de Potosí, aproximadamente a unos 10 kilómetros del límite que marca la frontera con el vecino país.
Para Borelli la decisión del Gobierno boliviano es adecuada y la toma en el marco de la soberanía como Estado y no tiene relación con la otra demanda boliviana contra Chile que se ventila ante la Corte de La Haya por soberanía marítima. Ambas son distintas.
“El accionar del Gobierno en esta temática del Silala me parece buena, solo hay que esperar que sea continua y no solo un tema para desviar la atención a otros temas internos (…) Es una buena estrategia boliviana porque al mismo tiempo que Chile prepara la contramemoria por el tema marítimo, deben también trabajar en este otro tema”, afirmó la especialista.
Sin embargo, así como la decisión es acertada, los pasos para concretar la misma deben ser también enfocados en lograr el objetivo trazado, es decir, poner el tema de las vertientes del Silala en agenda permanente.
“La temática del Silala también se tiene que poner en agenda los 365 días del año y hacer ver a la comunidad jurídica internacional que hay un robo de los recursos naturales, en este caso, el agua que en la actualidad es uno de los recursos más valiosos para la sobrevivencia de la humanidad”, afirmó.
NO ES PERJUDICIAL
“La nueva demanda boliviana por el Silala no tiene relación con la demanda judicial que los jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya están tratando, por lo tanto, no alterará ni perjudicará a esta nueva demanda boliviana”, dijo Borelli.
“Bolivia como cualquier país con soberanía puede iniciar una demanda ante la Corte Internacional de Justicia o tal vez ante alguna otra instancia internacional, lo puede hacer por más que se esté tratando la demanda de la cuestión marítima. No va afectar porque son dos cosas o temas distintos”, recalcó.
Sunday, April 3, 2016
Chile dispuso de 162 litros por segundo de aguas del Silala
Mediante normas propias, unilaterales y arbitrarias, el vecino país usa esos recursos desde 1906
A través de normas internas, Chile dio derechos sobre las aguas del Silala a dos empresas. En 1906, dos años antes del permiso otorgado por la Prefectura de Potosí para ese fin, el Gobierno chileno concedió por decreto derechos de uso a la empresa inglesa del ferrocarril Antofagasta-Bolivia, la cual recibía 121 litros por segundo. En 1990, una resolución de la Dirección Nacional de Aguas (DNA) le dio a la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), de propiedad estatal, derechos “de uso permanente y continuo” sobre 41 litros por segundo.
De ello da cuenta un informe de la Dirección Nacional de Aguas (DGA), dependiente del Ministerio de Obras Públicas de Chile. El documento oficial, elaborado en marzo de 1996, lleva por título: “Análisis de la oferta y demanda de recursos hídricos en cuencas críticas de Loa, Rapel y Mataquito”.
Según el informe, el río Siloli (nombre con el que se conoce al Silala en Chile), es tributario del río San Pedro, el cual a su vez es parte de la cuenca río Loa. En el Siloli, se lee en el documento, existen ciertos “derechos constituidos”.
Los primeros son los derechos concedidos “por tiempo indefinido” a la compañía inglesa del ferrocarril Antofagasta-Bolivia “por la totalidad” del caudal “del riachuelo Siloli” y “para surtir a la ciudad de Antofagasta”. En el informe se detalla que la conducción de agua para la empresa alcanzaba los 121 litros por segundo. Da cuenta también que estos derechos fueron otorgados por Decreto Nº 794 del 11 de junio de 1906.
CONCESIÓN En 1908, dos años después, la Prefectura de Potosí autorizó, mediante una concesión a la empresa del tren Antofagasta-Bolivia, la construcción de canales para alimentar las locomotoras a vapor de la firma. Esas máquinas se dejaron de usar en los años sesenta, pero el curso de las aguas a Chile, por los canales construidos entonce, no cesó.
El documento hace referencia al permiso otorgado en Bolivia: “Además, existe una concesión de las autoridades bolivianas al mismo ferrocarril, en el año 1908, sobre las vertientes que se encuentran en territorio de Bolivia”.
El 15 de mayo de 1997, la concesión otorgada a la compañía del ferrocarril fue revocada mediante escritura pública 48/1098.
A CHUQUICAMATA De acuerdo con el informe del Gobierno chileno, los otros derechos constituidos en el Silala son los “de uso permanente y continuo de 41 litros por segundo a favor de Codelco Chile, División Chuquicamata”, otorgados por Resolución Nº 239 de 22 de marzo de 1996 de la Dirección General de Aguas. Chuquicamata es la mina de cobre a cielo abierto más grande del mundo.
El martes, el alcalde de Calama, Esteban Velásquez, admitió que el agua del Silala, antes empleada para la agricultura de su ciudad, “hoy es usada en el ámbito industrial” y “mayoritariamente (por) las mineras”.
Lo hizo en el Hito 68, frontera con Bolivia, lugar donde concluyó una visita realizada por el presidente Morales a la zona donde se encuentran los más de 70 ojos de agua del Silala, ubicada en la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí. Allí —junto con ministros, autoridades departamentales, representantes de organizaciones sociales y periodistas nacionales y extranjeros— el Mandatario verificó que el Silala no es un río internacional (argumento chileno para su uso), sino un sitio compuesto por grandes bofedales al norte y sur que contienen manantiales que son desviados de manera artificial a Chile.
MAYOR CAUDAL Actualmente, Chile recibe una cantidad mayor de agua del Silala a la que figura en el informe de la DGA y se cree que en el pasado el caudal era aún mayor. Durante la visita a la zona, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde indicó que hoy en día un promedio de 179 litros de agua del Silala salen cada segundo a Chile.
Morales anunció el pasado 23 de marzo, Día del Mar, que su Gobierno prepara una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el usufructo de las aguas del Silala. Según Alberto Gonzáles, presidente del Senado, un estudio desarrollado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) concluyó que Chile adeuda a Bolivia de al menos 1.000 millones de dólares por uso de las aguas del Silala entre 1908 y 2000.
Bolivia cuenta con argumentos legales y científicos para demostrar al mundo que las aguas del Silala son producto de juturis o manantiales que nacen en territorio boliviano y no así de un río internacional como argumenta el Gobierno chileno.
Lugareños se preparan para retornar a la zona del Silala
Primo Esquivel, oriundo de la zona del Silala, dijo que ahora que se construyen en el lugar casas financiadas por el Gobierno, su familia prevé retornar. Contó a OPINIÓN que antes cerca de 10 familias habitaban el lugar.
Segundino Villca, uno de los seis albañiles que construyen las 10 casas de interés social, calcula que éstas serán concluidas a comienzos del próximo año. Explica que debido al frío, harán una pausa en sus jornadas de trabajo, las que realizan de 8:00 a 18:00, entre abril y octubre.
Según Margarita Flores, residente de Polulos, pueblo ubicado cerca de Tupiza, son los pobladores de Quetena Chico a quienes “les pertenece esto (la zona del Silala)”, por estar dentro de San Pablo de Lípez, su municipio.
Las pocas familias que habitaban la zona próxima a los manantiales del Silala, en el cantón Quetena de la provincia Sud Lípez de Potosí, abandonaron el lugar cuando allí se instaló en 2006 el Puesto Militar de Avanzada. La razón, contaron, es que parte de su ganado comenzó a desaparecer.
“Antes vivía al pie de la loma con mi ganado, usaba el agua del Silala para mi ganado. Ya no la usé después (de la creación) del puesto militar, se perdían mis llamas. Ahora vivo en el pueblo, en Quetena Chico, de ahí soy”, contó Aurelia Delgado, esposa de Primo Esquivel.
Diputados se comprometen a impulsar desarrollo del lugar
Diputados por Potosí del Movimiento Al Socialismo (MAS) tienen previsto impulsar desde la Asamblea Legislativa iniciativas que permitan poblar la zona en la que están los manantiales del Silala, provincia Sud Lípez de Potosí, y lograr allí un desarrollo productivo. Entre los proyectos que plantean está una embotelladora de agua y el bombeo de ésta para riego.
“Después de haber hecho la verificación en el lugar, hay varios emprendimientos que se piensa encarar; uno de ellos es instalar una embotelladora de agua mineral, y lo segundo es tratar de poblar todo ese sector”, dijo el diputado oficialista David Ramos, quien participó el martes de la comitiva que visitó el Silala.
La zona es habitada actualmente por solo 26 personas: 20 militares acuartelados en el Puesto Militar de Avanzada creado el 2006, y seis albañiles que trabajan en la construcción de 10 viviendas de interés social.
“Yo tengo en mente impulsar la piscicultura con criaderos de peces y quizás, a través de bombeo, llevar el agua para la agricultura de los hermanos allá”, adelantó la diputada Rosa Álvarez, jefe de la bancada potosina. En el lugar ya se intentó llevar adelante un proyecto de criadero de truchas, pero éste fue descuidado y no prosperó.
Álvarez indicó que el 8 de abril habrá una reunión con la Gobernación de Potosí para tratar el tema, mientras Ramos señaló que las iniciativas para sentar soberanía en el Silala y ejercer el derecho al aprovechamiento de sus aguas “seguramente serán incorporadas en el Plan Nacional de Desarrollo”.
En anteriores años, el Gobierno también anunció planes de desarrollo que fracasaron, por los altos costos que representa llegar hasta esos alejados parajes, sin embargo, se anunció nuevas acciones desde el Ejecutivo.
70
Juturis o bofedales
Las aguas del Silala nacen de entre 60 y 70 bofedales o juturis que se encuentran dispersos en unas 15 hectáreas. Se trata de pequeños caudales de agua, que hace más de 100 años han sido desviados por canales artificiales hacia Chile.
El vecino país explota el recurso hídrico, hace más de 100 años, con fines comerciales, sin dar ninguna compensación a Bolivia.
1.000 millones de dólares
Bolivia sostiene que Chile adeuda a Bolivia al menos 1.000 millones de dólares por el uso de las aguas del Silala, sin embargo el Gobierno del país vecino se niega a pagar argumentando que se trata de un río internacional.
El presidente Evo Morales anunció que se presentará una demanda contra Chile, ante la Corte Internacional de Justicia, para defender esos recursos.
6 argumentos
Bolivia tiene argumentos legales y científicos para la demanda por las aguas del Silala.
- El agua nace de vertientes.
- Se trata de recursos acumulados en la era glacial.
- La concesión por 99 años, otorgada por Potosí, ya caducó.
- Chile adeuda por 100 años.
- Chile ofreció pagar por el 50 por ciento del caudal.
- El tema estaba en la Agenda de 13 puntos.
100 años de explotación
El 1908, la Prefectura de Potosí otorgó a Chile una concesión de 99 años para el aprovechamiento de las aguas del Silala a la Bolivian Antofagasta Railway, que ya no existe.
Las autoridades bolivianas pidieron en varias oportunidades al vecino país, el pago por el uso de esos recursos, pero el Gobierno chileno ahora argumenta que se trata de un río internacional de uso compartido.
A través de normas internas, Chile dio derechos sobre las aguas del Silala a dos empresas. En 1906, dos años antes del permiso otorgado por la Prefectura de Potosí para ese fin, el Gobierno chileno concedió por decreto derechos de uso a la empresa inglesa del ferrocarril Antofagasta-Bolivia, la cual recibía 121 litros por segundo. En 1990, una resolución de la Dirección Nacional de Aguas (DNA) le dio a la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), de propiedad estatal, derechos “de uso permanente y continuo” sobre 41 litros por segundo.
De ello da cuenta un informe de la Dirección Nacional de Aguas (DGA), dependiente del Ministerio de Obras Públicas de Chile. El documento oficial, elaborado en marzo de 1996, lleva por título: “Análisis de la oferta y demanda de recursos hídricos en cuencas críticas de Loa, Rapel y Mataquito”.
Según el informe, el río Siloli (nombre con el que se conoce al Silala en Chile), es tributario del río San Pedro, el cual a su vez es parte de la cuenca río Loa. En el Siloli, se lee en el documento, existen ciertos “derechos constituidos”.
Los primeros son los derechos concedidos “por tiempo indefinido” a la compañía inglesa del ferrocarril Antofagasta-Bolivia “por la totalidad” del caudal “del riachuelo Siloli” y “para surtir a la ciudad de Antofagasta”. En el informe se detalla que la conducción de agua para la empresa alcanzaba los 121 litros por segundo. Da cuenta también que estos derechos fueron otorgados por Decreto Nº 794 del 11 de junio de 1906.
CONCESIÓN En 1908, dos años después, la Prefectura de Potosí autorizó, mediante una concesión a la empresa del tren Antofagasta-Bolivia, la construcción de canales para alimentar las locomotoras a vapor de la firma. Esas máquinas se dejaron de usar en los años sesenta, pero el curso de las aguas a Chile, por los canales construidos entonce, no cesó.
El documento hace referencia al permiso otorgado en Bolivia: “Además, existe una concesión de las autoridades bolivianas al mismo ferrocarril, en el año 1908, sobre las vertientes que se encuentran en territorio de Bolivia”.
El 15 de mayo de 1997, la concesión otorgada a la compañía del ferrocarril fue revocada mediante escritura pública 48/1098.
A CHUQUICAMATA De acuerdo con el informe del Gobierno chileno, los otros derechos constituidos en el Silala son los “de uso permanente y continuo de 41 litros por segundo a favor de Codelco Chile, División Chuquicamata”, otorgados por Resolución Nº 239 de 22 de marzo de 1996 de la Dirección General de Aguas. Chuquicamata es la mina de cobre a cielo abierto más grande del mundo.
El martes, el alcalde de Calama, Esteban Velásquez, admitió que el agua del Silala, antes empleada para la agricultura de su ciudad, “hoy es usada en el ámbito industrial” y “mayoritariamente (por) las mineras”.
Lo hizo en el Hito 68, frontera con Bolivia, lugar donde concluyó una visita realizada por el presidente Morales a la zona donde se encuentran los más de 70 ojos de agua del Silala, ubicada en la provincia Sud Lípez del departamento de Potosí. Allí —junto con ministros, autoridades departamentales, representantes de organizaciones sociales y periodistas nacionales y extranjeros— el Mandatario verificó que el Silala no es un río internacional (argumento chileno para su uso), sino un sitio compuesto por grandes bofedales al norte y sur que contienen manantiales que son desviados de manera artificial a Chile.
MAYOR CAUDAL Actualmente, Chile recibe una cantidad mayor de agua del Silala a la que figura en el informe de la DGA y se cree que en el pasado el caudal era aún mayor. Durante la visita a la zona, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde indicó que hoy en día un promedio de 179 litros de agua del Silala salen cada segundo a Chile.
Morales anunció el pasado 23 de marzo, Día del Mar, que su Gobierno prepara una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por el usufructo de las aguas del Silala. Según Alberto Gonzáles, presidente del Senado, un estudio desarrollado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) concluyó que Chile adeuda a Bolivia de al menos 1.000 millones de dólares por uso de las aguas del Silala entre 1908 y 2000.
Bolivia cuenta con argumentos legales y científicos para demostrar al mundo que las aguas del Silala son producto de juturis o manantiales que nacen en territorio boliviano y no así de un río internacional como argumenta el Gobierno chileno.
Lugareños se preparan para retornar a la zona del Silala
Primo Esquivel, oriundo de la zona del Silala, dijo que ahora que se construyen en el lugar casas financiadas por el Gobierno, su familia prevé retornar. Contó a OPINIÓN que antes cerca de 10 familias habitaban el lugar.
Segundino Villca, uno de los seis albañiles que construyen las 10 casas de interés social, calcula que éstas serán concluidas a comienzos del próximo año. Explica que debido al frío, harán una pausa en sus jornadas de trabajo, las que realizan de 8:00 a 18:00, entre abril y octubre.
Según Margarita Flores, residente de Polulos, pueblo ubicado cerca de Tupiza, son los pobladores de Quetena Chico a quienes “les pertenece esto (la zona del Silala)”, por estar dentro de San Pablo de Lípez, su municipio.
Las pocas familias que habitaban la zona próxima a los manantiales del Silala, en el cantón Quetena de la provincia Sud Lípez de Potosí, abandonaron el lugar cuando allí se instaló en 2006 el Puesto Militar de Avanzada. La razón, contaron, es que parte de su ganado comenzó a desaparecer.
“Antes vivía al pie de la loma con mi ganado, usaba el agua del Silala para mi ganado. Ya no la usé después (de la creación) del puesto militar, se perdían mis llamas. Ahora vivo en el pueblo, en Quetena Chico, de ahí soy”, contó Aurelia Delgado, esposa de Primo Esquivel.
Diputados se comprometen a impulsar desarrollo del lugar
Diputados por Potosí del Movimiento Al Socialismo (MAS) tienen previsto impulsar desde la Asamblea Legislativa iniciativas que permitan poblar la zona en la que están los manantiales del Silala, provincia Sud Lípez de Potosí, y lograr allí un desarrollo productivo. Entre los proyectos que plantean está una embotelladora de agua y el bombeo de ésta para riego.
“Después de haber hecho la verificación en el lugar, hay varios emprendimientos que se piensa encarar; uno de ellos es instalar una embotelladora de agua mineral, y lo segundo es tratar de poblar todo ese sector”, dijo el diputado oficialista David Ramos, quien participó el martes de la comitiva que visitó el Silala.
La zona es habitada actualmente por solo 26 personas: 20 militares acuartelados en el Puesto Militar de Avanzada creado el 2006, y seis albañiles que trabajan en la construcción de 10 viviendas de interés social.
“Yo tengo en mente impulsar la piscicultura con criaderos de peces y quizás, a través de bombeo, llevar el agua para la agricultura de los hermanos allá”, adelantó la diputada Rosa Álvarez, jefe de la bancada potosina. En el lugar ya se intentó llevar adelante un proyecto de criadero de truchas, pero éste fue descuidado y no prosperó.
Álvarez indicó que el 8 de abril habrá una reunión con la Gobernación de Potosí para tratar el tema, mientras Ramos señaló que las iniciativas para sentar soberanía en el Silala y ejercer el derecho al aprovechamiento de sus aguas “seguramente serán incorporadas en el Plan Nacional de Desarrollo”.
En anteriores años, el Gobierno también anunció planes de desarrollo que fracasaron, por los altos costos que representa llegar hasta esos alejados parajes, sin embargo, se anunció nuevas acciones desde el Ejecutivo.
70
Juturis o bofedales
Las aguas del Silala nacen de entre 60 y 70 bofedales o juturis que se encuentran dispersos en unas 15 hectáreas. Se trata de pequeños caudales de agua, que hace más de 100 años han sido desviados por canales artificiales hacia Chile.
El vecino país explota el recurso hídrico, hace más de 100 años, con fines comerciales, sin dar ninguna compensación a Bolivia.
1.000 millones de dólares
Bolivia sostiene que Chile adeuda a Bolivia al menos 1.000 millones de dólares por el uso de las aguas del Silala, sin embargo el Gobierno del país vecino se niega a pagar argumentando que se trata de un río internacional.
El presidente Evo Morales anunció que se presentará una demanda contra Chile, ante la Corte Internacional de Justicia, para defender esos recursos.
6 argumentos
Bolivia tiene argumentos legales y científicos para la demanda por las aguas del Silala.
- El agua nace de vertientes.
- Se trata de recursos acumulados en la era glacial.
- La concesión por 99 años, otorgada por Potosí, ya caducó.
- Chile adeuda por 100 años.
- Chile ofreció pagar por el 50 por ciento del caudal.
- El tema estaba en la Agenda de 13 puntos.
100 años de explotación
El 1908, la Prefectura de Potosí otorgó a Chile una concesión de 99 años para el aprovechamiento de las aguas del Silala a la Bolivian Antofagasta Railway, que ya no existe.
Las autoridades bolivianas pidieron en varias oportunidades al vecino país, el pago por el uso de esos recursos, pero el Gobierno chileno ahora argumenta que se trata de un río internacional de uso compartido.
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