Pescadores chilenos izaron el viernes varias banderas bolivianas en la Caleta Portales de Valparaíso en protesta contra las autoridades de ese país transandino, según reportaron medios de prensa.
Según el portal informativo de la Universidad Católica de Valparaíso (UCV) ese sector instaló también barricadas y exigió que las autoridades cierren la actividad industrial de pesca en esa región.
“Han mantenido una actitud irresponsable, permitiendo que la industria haya depredado la mayoría de las pesquerías”, protestó el presidente de la Caleta Portales de Valparaíso, Manuel Pérez. (ABI)
Saturday, May 14, 2016
Parlamentarios chilenos visitan Cariquima por denuncia de Bolivia
LA DELEGACIÓN DE PARLAMENTARIOS CHILENOS RECORRE EL POBLADO QUE TIENE UNA PISTA AÉREA PARA 80 HABITANTES Y 30 VIVIENDAS.
Cariquima, población chilena cerca de la frontera con Bolivia, obligó a los parlamentarios del vecino país trasladarse hasta el lugar, para hacer una inspección. Como resultado de sus observaciones, afirmaron que la presencia de las Fuerzas Armadas de Chile tiene sobre todo el objetivo de atender las necesidades de las poblaciones que están muy distantes de los centros urbanos.
La delegación visitante fue encabezada por el presidente de la comisión de Defensa y miembro de la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de Chile, Jorge Tarud; estuvo acompañada por periodistas de medios chilenos.
Estableció que en Cariquima la base militar cumple sobre todo una labor social en favor de las personas que habitan la pequeña comunidad.
La población se encuentra en la región de Tarapacá y está a 3.800 metros sobre el nivel del mar. Según medios chilenos tiene una población de apenas 80 habitantes, en 30 viviendas. Se dedican al cultivo de la quinua.
Sin embargo, los legisladores no explicaron por qué en una población tan reducida existe una pista aérea de aterrizaje, la que está justamente al lado de la base militar.
En el lugar, Tarud afirmó que “la mejor demostración” del gobierno chileno y de sus parlamentarios es demostrar el tipo de actividades que realizan los efectivos de las fuerzas armadas de su país.
“Ojalá que el presidente Evo Morales haga lo mismo con la base militar que él instaló a un kilómetro y medio de la frontera con Chile, sin notificarnos”, afirmó Tarud, reconociendo que Chile sí tiene una base militar en esa región fronteriza.
En tanto, el ministro de Defensa de Bolivia, Reymi Ferreira, informó que la “Cancillería de Bolivia ha presentado ya la reclamación formal a Chile, pidiéndole explicaciones” por la base militar. En el caso de Unasur, el ministro expresó que “tiene que ser una nota y puede que la misma genere una reunión de emergencia, donde podríamos pedir que se discuta el tema de la base chilena“.
Agente Insulza habla de “mejorar” salida al mar, pero sin soberanía
A Chile no le afecta “mejorar” el acceso de Bolivia al océano Pacífico, pero sí le afecta el pedido de soberanía sobre las costas marítimas que pide, en su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, declaró el agente chileno ante este organismo, José Miguel Insulza.
“Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar, eso no nos afecta. Pero el tema de la soberanía sí nos afecta”, dijo Insulza, ante una sala llena de profesores y políticos en la Universidad Miguel de Cervantes, de la capital chilena.
Un día antes, Insulza sostuvo también que por el clima de “exasperación” entre Bolivia y Chile, debe informarse a la CIJ que “no es el mejor momento para resolver” el caso de la demanda marítima.
Atentas, así se encuentran las autoridades chilenas sobre todo el acontecer en Bolivia, después de la denuncia que publicó EL DIARIO y fue ratificada por el presidente Evo Morales sobre la instalación de una base militar chilena cerca de la frontera con nuestro país.
ADELANTA VEREDICTO
En relación a la demanda marítima que se ventila ante la CIJ de La Haya, el agente Insulza vaticinó que al final del proceso que está en marcha, los jueces de La Haya fallarán a favor de Bolivia y su demanda por un acceso sobreaño al mar, por lo que Chile se verá obligado a negociar y dialogar con Bolivia por el mar. “Tendremos que sentarnos a negociar”, dijo.
No es la primera vez que la autoridad chilena afirma que Bolivia y Chile al final de todo este proceso sólo les queda sentarse a negociar, para encontrar una solución que beneficie a ambos estados.
De la misma manera, afirmó que “con Bolivia hemos construido una relación con mucha dificultad y debemos tratar de conservarla”, afirmó.
Faltan menos de dos meses para que Chile presente, en el plazo establecido, la contramemoria ante los jueces de La Haya. Cumplido este paso, Bolivia recibirá una copia del documento chileno y esperará la decisión de los jueces que determinarán si es necesario que ambos países presenten las réplicas, en una nueva ronda de argumentos.
Con todo, se prevé que el proceso judicial concluya hasta el 2018, antes de que el presidente Evo Morales concluya su mandato, en su tercera gestión de Gobierno. Chile siempre ha estado dispuesto a conversar con Bolivia, dijo Insulza, quien recordó el periodo de “construcción de confianza” entre 1990 y 2010, en el que firmaron el acuerdo de complementación económica y se acercaron a una solución en su diferendo.
PREOCUPADO
Asimismo, el Exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), expresó también su preocupación por el clima de tensión que se genera con Bolivia, que según dijo daña las relaciones.
“Nos tiene muy preocupados, no por lo que se dijo ayer o lo que se pueda decir mañana, sino por el clima que se crea y que daña las relaciones con Bolivia”, indicó.
Similar criterio expresó el cónsul de Chile en Bolivia, Milenko Skoknic, quien convocó a las autoridades de ambos estados a disminuir este escenario confrontacional y “fortalecer el espíritu de hermandad”.
“Todos en este momento debemos colaborar a través de lo que hacemos, de lo que decimos, para disminuir un poco lo que estamos viendo, yo a lo que obviamente me uno es a un sentimiento de que debemos disminuir nuestros decibeles, en cuanto a declaraciones, y eso es para ambas partes”, dijo el diplomático en declaraciones a la prensa.
La política internacional boliviana en la actualidad está centrada en dos temas principales: el primero es la demanda por una salida soberana al mar que presentó ante la CIJ en 2013 y en la actualidad el proceso está en curso y se aguarda la presentación de la contramemoria de parte de Chile, hasta el 25 de julio.
Además, el Presidente Evo Morales anunció el 23 de marzo la defensa del manantial Silala ante ese mismo tribunal internacional, en sentido de que las aguas que Chile lo utiliza de manera “ilegal”.
“Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar, eso no nos afecta. Pero el tema de la soberanía sí nos afecta”, dijo Insulza, ante una sala llena de profesores y políticos en la Universidad Miguel de Cervantes, de la capital chilena.
Un día antes, Insulza sostuvo también que por el clima de “exasperación” entre Bolivia y Chile, debe informarse a la CIJ que “no es el mejor momento para resolver” el caso de la demanda marítima.
Atentas, así se encuentran las autoridades chilenas sobre todo el acontecer en Bolivia, después de la denuncia que publicó EL DIARIO y fue ratificada por el presidente Evo Morales sobre la instalación de una base militar chilena cerca de la frontera con nuestro país.
ADELANTA VEREDICTO
En relación a la demanda marítima que se ventila ante la CIJ de La Haya, el agente Insulza vaticinó que al final del proceso que está en marcha, los jueces de La Haya fallarán a favor de Bolivia y su demanda por un acceso sobreaño al mar, por lo que Chile se verá obligado a negociar y dialogar con Bolivia por el mar. “Tendremos que sentarnos a negociar”, dijo.
No es la primera vez que la autoridad chilena afirma que Bolivia y Chile al final de todo este proceso sólo les queda sentarse a negociar, para encontrar una solución que beneficie a ambos estados.
De la misma manera, afirmó que “con Bolivia hemos construido una relación con mucha dificultad y debemos tratar de conservarla”, afirmó.
Faltan menos de dos meses para que Chile presente, en el plazo establecido, la contramemoria ante los jueces de La Haya. Cumplido este paso, Bolivia recibirá una copia del documento chileno y esperará la decisión de los jueces que determinarán si es necesario que ambos países presenten las réplicas, en una nueva ronda de argumentos.
Con todo, se prevé que el proceso judicial concluya hasta el 2018, antes de que el presidente Evo Morales concluya su mandato, en su tercera gestión de Gobierno. Chile siempre ha estado dispuesto a conversar con Bolivia, dijo Insulza, quien recordó el periodo de “construcción de confianza” entre 1990 y 2010, en el que firmaron el acuerdo de complementación económica y se acercaron a una solución en su diferendo.
PREOCUPADO
Asimismo, el Exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), expresó también su preocupación por el clima de tensión que se genera con Bolivia, que según dijo daña las relaciones.
“Nos tiene muy preocupados, no por lo que se dijo ayer o lo que se pueda decir mañana, sino por el clima que se crea y que daña las relaciones con Bolivia”, indicó.
Similar criterio expresó el cónsul de Chile en Bolivia, Milenko Skoknic, quien convocó a las autoridades de ambos estados a disminuir este escenario confrontacional y “fortalecer el espíritu de hermandad”.
“Todos en este momento debemos colaborar a través de lo que hacemos, de lo que decimos, para disminuir un poco lo que estamos viendo, yo a lo que obviamente me uno es a un sentimiento de que debemos disminuir nuestros decibeles, en cuanto a declaraciones, y eso es para ambas partes”, dijo el diplomático en declaraciones a la prensa.
La política internacional boliviana en la actualidad está centrada en dos temas principales: el primero es la demanda por una salida soberana al mar que presentó ante la CIJ en 2013 y en la actualidad el proceso está en curso y se aguarda la presentación de la contramemoria de parte de Chile, hasta el 25 de julio.
Además, el Presidente Evo Morales anunció el 23 de marzo la defensa del manantial Silala ante ese mismo tribunal internacional, en sentido de que las aguas que Chile lo utiliza de manera “ilegal”.
Friday, May 13, 2016
Embajador de Bolivia sorprende a Bachelet con una pregunta
El embajador de Bolivia en el Reino Unido, Roberto Calzadilla, sorprendió a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, cuando le consultó sobre las relaciones entre Bolivia y Chile en el foro de asuntos iberoamericanos organizado por la Fundación Canning House.
De acuerdo con un reporte del periódico La Tercera de Chile, el embajador boliviano reconoció que su intervención no estaba contemplada en el acto. "No estaba prevista esta intervención, pero me animé a preguntarle en un tono adecuado, en el sentido de cómo ve ella la integración latinoamericana".
Explicó que actualmente Bolivia y Chile se encuentran en una situación "muy tensa" en lo que se refiere a sus relaciones, pese a ello la Presidenta, en el foro, pronunció un discurso que muestra a Chile como un país integrador, con vocación de diálogo y promotor de la integración, mientras que "en los hechos hay contradicción" y citó el caso de la presencia militar en la frontera de ambos países.
Ante la consulta del embajador, la Mandataria reiteró que Chile se encuentra abierto al diálogo, tal como lo ha dicho el canciller Heraldo Muñoz en otras oportunidades, indicando que "si mañana podemos normalizar las relaciones diplomáticas, estamos abiertos a esa posibilidad, esperamos poder continuar en una dirección positiva".
El representante diplomático puntualizó: "nosotros estamos en este momento preocupados y ante esa preocupación no había esperado formular ninguna pregunta a la Presidenta (...). Creo que la respuesta, entendiendo que hay una agenda de diálogo, creo que en este momento todavía no tenemos una agenda de diálogo y eso es lo que Bolivia busca en La Haya".
De acuerdo con un reporte del periódico La Tercera de Chile, el embajador boliviano reconoció que su intervención no estaba contemplada en el acto. "No estaba prevista esta intervención, pero me animé a preguntarle en un tono adecuado, en el sentido de cómo ve ella la integración latinoamericana".
Explicó que actualmente Bolivia y Chile se encuentran en una situación "muy tensa" en lo que se refiere a sus relaciones, pese a ello la Presidenta, en el foro, pronunció un discurso que muestra a Chile como un país integrador, con vocación de diálogo y promotor de la integración, mientras que "en los hechos hay contradicción" y citó el caso de la presencia militar en la frontera de ambos países.
Ante la consulta del embajador, la Mandataria reiteró que Chile se encuentra abierto al diálogo, tal como lo ha dicho el canciller Heraldo Muñoz en otras oportunidades, indicando que "si mañana podemos normalizar las relaciones diplomáticas, estamos abiertos a esa posibilidad, esperamos poder continuar en una dirección positiva".
El representante diplomático puntualizó: "nosotros estamos en este momento preocupados y ante esa preocupación no había esperado formular ninguna pregunta a la Presidenta (...). Creo que la respuesta, entendiendo que hay una agenda de diálogo, creo que en este momento todavía no tenemos una agenda de diálogo y eso es lo que Bolivia busca en La Haya".
Silala: El “sueldo” de Chile
Nada es casual. Los chilenos no se lanzaron a la aventura belicista únicamente por el salitre sino, fundamentalmente, por la riqueza minería que había en lo que para ese momento era Atacama, una provincia que dependía de la Prefectura de Potosí y que contiene una enorme riqueza de cobre y bórax.
11 de julio de 1971, la plaza central de Rancagua es un hervidero. El presidente de Chile, Salvador Allende, consolida la nacionalización del cobre sentando las bases del desarrollo económico futuro del país con lo que él mismo llamó: “el sueldo de Chile”.
El Presidente socialista tenía mucha razón: las minas de cobre que recuperó el Estado obtenían una ganancia de más de 200 millones de dólares por año.
El año 2015, las empresas cupríferas de Chile generaron una ganancia de 1.200 millones de dólares, recursos que son utilizados en inversión pública mejorando las condiciones de vida de los ciudadanos del vecino país.
Sin embargo, Chile nunca hubiera tenido su “sueldo” si en 1879 no arrebataba a Bolivia, a sangre y fuego, 400 kilómetros de costa y mar territorial, allá donde están las regiones de Antofagasta, Tocopilla, Mejillones, Calama, Cobija, Atacama y otras.
Nada es casual. Los chilenos no se lanzaron a la aventura belicista únicamente por el salitre sino, fundamentalmente, por la riqueza minería que había en lo que para ese momento era Atacama, una provincia que dependía de la Prefectura de Potosí y que contiene una enorme riqueza de cobre y bórax.
Gracias a la apropiación ilegal del territorio potosino, Chile se hizo de los yacimientos de cobre más grandes del mundo, teniendo más de un cuarto de las reservas del orbe.
En 1879 se consolidó el mayor despojo de la riqueza minera del planeta, nunca antes un país se había apropiado de tanta riqueza yacente en el subsuelo, Chile sentó con ello las bases de su futuro económico.
Existe otro hito en la historia de este despojo. El año 1884, la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta (Chile) construyó pequeñas zanjas de tierra para recolectar aguas de los bofedales bolivianos como la única forma de llevar agua estancada hasta el ferrocarril que uniría Antofagasta con la nueva frontera de Bolivia.
El drenaje de las aguas les llevó a construir un sistema de canales que servirían para que el agua pase a su territorio para la distribución a la gente que vivía en la IV región del vecino país.
Con el paso de los años, el agua se fue direccionando hacia las empresas mineras, que la requerían para su funcionamiento. René Navarro, exdirigente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), sostiene que sin las aguas del Silala, los chilenos habrían fracasado en su emprendimiento productivo del cobre.
Navarro, que organizó la primera caravana al Silala, destaca que era imposible llevar agua de mar hasta los centros mineros como El Teniente, Radomiro Tomic, Chuquicamata, Gabriela Mistral, Ministro Hales, Salvador y Andina, no solo por su alto costo sino porque para ello se debía construir un enorme sistema, de tal manera que la misma discurra en forma continua.
Agua para minería
El pasado 25 de abril, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde señaló que el cien por ciento de las aguas del Silala que van de Bolivia a Chile (por canales artificiales) se usa en la actividad minera del vecino país. Esa es una de las conclusiones a las que llegó el Gobierno boliviano en el proceso de análisis del problema para presentar una demanda.
Era la primera vez que se indicaba, con absoluta claridad, que ni una gota de las aguas del Silala beneficiaban a la población chilena y se estaba desvelando que Chile hizo del agua que saca de Bolivia un gran negocio a cargo de una empresa privada que, solamente el año pasado, logró una ganancia de 71 millones de dólares.
“Esas son las minas de Chuquicamata, Inés de Collahuasi, La Escondida; son las minas de cobre más grandes del mundo, que utilizan las aguas del Silala. Ni una gota de estas aguas va para beber”, dijo Alurralde ante dirigentes de organizaciones sociales que acudieron a escuchar su explicación sobre estas aguas en la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí.
La autoridad desnudaba así al alcalde de Calama, Esteban Velásquez, que el 29 de marzo esperó a la comisión boliviana que visitaba el Silala para pedir que no se corte el agua porque, según su posición, era consumida por su gente; él alegó que el derecho al agua era un derecho universal. Olvidó decir que esas aguas servían para el funcionamiento de las empresas del cobre, generadoras de millones de dólares para beneficio de su país.
El Alcalde de Calama solamente estaba cumpliendo su rol de defensor de los intereses chilenos. Tenía la misión de convencer que el agua era para la gente, de sensibilizar a los que acompañaron al presidente Evo Morales en la visita al Silala.
En esa oportunidad, los chilenos mostraron una cara buena, pidiendo que por favor no se cortara el agua. Pero, escondidos entre las rocas estaban agentes de inteligencia que sacaban fotografías a quienes eran parte de la caravana boliviana; y en lo alto de los cerros, en territorio chileno, francotiradores escudriñaban con detenimiento el accionar de los dueños del agua.
No renunciar
El gobernador potosino, Juan Carlos Cejas, dice que Bolivia no puede renunciar a las aguas del Silala porque constituyen un ejemplo vivo de la forma de saqueo de una riqueza natural.
Cejas está organizando caravanas al Silala. Ya fueron periodistas y estudiantes de la capital y de las provincias de Potosí, y esto está generando una verdadera comprensión del problema y una conciencia de la necesidad de hacer algo al respecto.
Estudiantes que visitaron el lugar comentaron que las aguas nacen de manantiales y pasan a Chile por un canal artificial, por lo que este debería ser cortado y luego construirse una presa.
Según el vicecanciller Alurralde, no se puede ir en este momento y cortar el agua, destruir los canales y evitar su paso al vecino país, porque esto sería casi como ingresar a una habitación en la que se cometió un crimen, levantar el arma y destruir las pruebas.
El 23 de marzo de este año, el presidente Morales anunció que Bolivia acudirá ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para demandar a Chile por la creación artificial de un río avasallando territorio ajeno para apropiarse de un recurso natural, además de destruir un sistema de bofedales que antes había en la zona.
El anuncio alarmó a los chilenos y en Bolivia hay gente que cree que, en caso de detener las aguas, los chilenos podrían acudir a la violencia; tesis que ya había sido manejada por el canciller de Carlos Mesa, Juan Ignacio Siles, quien en una reunión con dirigentes cívicos potosinos alertó sobre el peligro de una guerra si se cortaba el paso de las aguas.
El 29 de marzo de este año Morales llegó al Silala, recorrió todo el lugar de donde se colectan las aguas y llegó hasta la frontera con Chile. En tono enfático reclamó que cómo se podía decir que eso era un río cuando los chilenos drenaron los manantiales y construyeron un canal por el que el agua baja por gravedad. En ese momento, ratificó que Bolivia acudirá a la justicia internacional para hacer respetar su derecho.
La demanda no será para frenar el paso del agua, sino que se pedirá que el país vecino pague por toda el agua que se llevó ilegalmente. Un informe del Senado boliviano da cuenta de que Chile le debe a Bolivia más de 1.000 millones de dólares por los más de 100 años de utilización del agua del Silala.
El presidente de la Cámara Alta, José Alberto Gonzáles, citó el estudio realizado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) sobre el uso de estas aguas hasta el año 2000, en el que se indica que Chile consume 4,8 millones de metros cúbicos de agua por año.
Hitos en la historia del Silala
1884
La Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta (Chile) construyó pequeñas zanjas de tierra para recolectar aguas de los bofedales bolivianos como única forma de llevar agua estancada hasta el ferrocarril que uniría Antofagasta con la nueva frontera de Bolivia.
1904
Se elabora y firma el mapa de límites entre Bolivia y Chile, en el que figura el perfil del canal artificial construido en 1884 por el ingeniero Josiah Harding con el nombre inventado de río Silala, que nace en Bolivia e ingresa a territorio chileno.
1908
La Prefectura de Potosí otorga la concesión del uso de las aguas del Silala para el funcionamiento del ferrocarril a la empresa The Antofagasta (Chile) & Bolivia Railway, conocida como Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB).
1979
Andrónico, nieto del héroe del Topáter Eduardo Abaroa, compró la Bolivian Railway Co., la compañía que privatiza y vende el agua del manantial boliviano Silala.
1997
La Prefectura potosina anula la concesión para el uso de las aguas del Silala a través de la Resolución Administrativa 71/97, que es elevada a rango de decreto supremo por el Gobierno nacional.
1997
La Bolivian Railway Co. Ltda. presenta un recurso directo de nulidad contra la resolución que anuló la concesión de uso de las aguas. Ese mismo año, la Sala Plena de la Corte Superior de Distrito de Potosí se declara incompetente para reconocer el recurso.
2004
El Comité Cívico Potosinista organiza la primera caravana al Silala.
2009
Chile se compromete a pagar por el 50 por ciento de las aguas del Silala hasta que se realice un estudio sobre el afluente, compromiso que se frustra por el rechazo de dirigentes cívicos.
2012
El gobernador Félix Gonzales organiza la segunda caravana a la zona del Quetena, donde nacen las aguas que Chile aún aprovecha.
La demanda no será para frenar el paso del agua, sino que se pedirá que el país vecino pague por toda el agua que se llevó ilegalmente. Un informe del Senado boliviano da cuenta de que Chile le debe a Bolivia más de 1.000 millones de dólares por los más de 100 años de utilización del agua del Silala.
Insulza: "Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar"
"Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar, eso no nos afecta. Pero el tema de la soberanía sí nos afecta", dijo el agente de Chile ante la CIJ, José Miguel Insulza ante una sala llena de profesores y políticos en la Universidad Miguel de Cervantes de la capital chilena, informó emol.com.
Las autoridades chilenas, a punto de presentar sus argumentos en la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) para defender su causa contra Bolivia, reclamaron prudencia.
Bolivia reclama ante la CIJ que Chile se siente a negociar con su vecino una salida al mar, que perdió en la guerra de 1879-83. Las fronteras entre los dos países quedaron fijadas en el Tratado de 1904. El gobierno de Evo Morales ha convertido este reclamo en un "caso político de gran envergadura", dijo Insulza.
Las autoridades chilenas consideran que "no es bueno perder" esta causa en La Haya pese a que no está en juego el Tratado de 1904 que definió las fronteras entre ambos países tras la Guerra del Pacífico, librada por los dos países a finales del siglo XIX en la que Bolivia perdió la salida soberana al mar.
Perú fue aliado de Bolivia en este conflicto. Por eso, se están empleando a fondo para preparar la contramemoria que tiene previsto presentar antes del 26 de julio próximo en la que explicarán el contexto histórico y sobre todo, que nunca han rechazado sentarse a negociar con el vecino, cuyas relaciones diplomáticas quedaron rotas en 1978. "Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar, eso no nos afecta.
El Presidente boliviano, que ha recrudecido la guerra dialéctica con Chile, está tratando de recabar apoyo para su causa en el mundo entero. Pero lo que más ha molestado a las autoridades chilenas es que "nos ha insultado", reconoció el ex secretario general de la OEA. En las últimas semanas, La Paz ha amenazado a Chile con llevarle a la CIJ por haber modificado, supuestamente, el curso de las aguas del río Silala que nace en Bolivia y recorren el norte de Chile.
La denuncia más reciente es que Chile ha instalado misiles y una base militar en la frontera con Bolivia, lo que Santiago niega. "Nos tiene muy preocupados no por lo que se dijo ayer o lo que se pueda decir mañana, sino por el clima que se crea y que daña las relaciones con Bolivia", dijo. "Con Bolivia hemos construido una relación con mucha dificultad y debemos tratar de conservarla" dijo antes de agregar que después de este juicio, cuyo veredicto no se espera antes de 2018, "tendremos que sentarnos a negociar".
Chile siempre ha estado dispuesto a conversar con Bolivia, dijo Insulza, quien recordó el periodo de "construcción de confianza" que va entre 1990 y 2010, en el que firmaron el acuerdo de complementación económica y se acercaron de una solución en su diferendo.
Las autoridades chilenas, a punto de presentar sus argumentos en la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) para defender su causa contra Bolivia, reclamaron prudencia.
Bolivia reclama ante la CIJ que Chile se siente a negociar con su vecino una salida al mar, que perdió en la guerra de 1879-83. Las fronteras entre los dos países quedaron fijadas en el Tratado de 1904. El gobierno de Evo Morales ha convertido este reclamo en un "caso político de gran envergadura", dijo Insulza.
Las autoridades chilenas consideran que "no es bueno perder" esta causa en La Haya pese a que no está en juego el Tratado de 1904 que definió las fronteras entre ambos países tras la Guerra del Pacífico, librada por los dos países a finales del siglo XIX en la que Bolivia perdió la salida soberana al mar.
Perú fue aliado de Bolivia en este conflicto. Por eso, se están empleando a fondo para preparar la contramemoria que tiene previsto presentar antes del 26 de julio próximo en la que explicarán el contexto histórico y sobre todo, que nunca han rechazado sentarse a negociar con el vecino, cuyas relaciones diplomáticas quedaron rotas en 1978. "Estamos dispuestos a mejorar el acceso de Bolivia al mar, eso no nos afecta.
El Presidente boliviano, que ha recrudecido la guerra dialéctica con Chile, está tratando de recabar apoyo para su causa en el mundo entero. Pero lo que más ha molestado a las autoridades chilenas es que "nos ha insultado", reconoció el ex secretario general de la OEA. En las últimas semanas, La Paz ha amenazado a Chile con llevarle a la CIJ por haber modificado, supuestamente, el curso de las aguas del río Silala que nace en Bolivia y recorren el norte de Chile.
La denuncia más reciente es que Chile ha instalado misiles y una base militar en la frontera con Bolivia, lo que Santiago niega. "Nos tiene muy preocupados no por lo que se dijo ayer o lo que se pueda decir mañana, sino por el clima que se crea y que daña las relaciones con Bolivia", dijo. "Con Bolivia hemos construido una relación con mucha dificultad y debemos tratar de conservarla" dijo antes de agregar que después de este juicio, cuyo veredicto no se espera antes de 2018, "tendremos que sentarnos a negociar".
Chile siempre ha estado dispuesto a conversar con Bolivia, dijo Insulza, quien recordó el periodo de "construcción de confianza" que va entre 1990 y 2010, en el que firmaron el acuerdo de complementación económica y se acercaron de una solución en su diferendo.
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